Cáritas Diocesana de Ciudad Real ha presentado esta mañana la campaña del Día de Caridad 2026, que la Iglesia celebra en la solemnidad del Corpus Christi. Bajo el lema «Elige amar. Elige comunidad», la campaña invita a toda la sociedad a implicarse en la construcción de vínculos, el acompañamiento de las personas más vulnerables y la creación de comunidades que no dejen a nadie atrás.
En la presentación han intervenido el obispo de Ciudad Real, don Abilio Martínez Varea; la directora de Cáritas Diocesana, Conchi Aranguren, y la secretaria general, María Dolores Olmedo.
El obispo comenzó situando la campaña en el marco propio del Corpus Christi, subrayando que «eucaristía y caridad van intrínsecamente unidas». Don Abilio recordó que esta solemnidad pone en el centro la presencia real de Cristo en la eucaristía, a quien la Iglesia adora también en la procesión del Corpus. Pero, al mismo tiempo, explicó que esa mirada a Cristo conduce necesariamente al encuentro con quienes más sufren: «Mirar a Cristo es mirar también a los pobres».
Hizo referencia al mensaje de los obispos para este Día de Caridad, centrado en la llamada a «alzar la mirada». Según explicó, alzar la mirada a Cristo significa también aprender a contemplar la realidad de los pobres y de las personas heridas por la exclusión, la soledad o la falta de oportunidades. También destacó la importancia de trabajar por la paz, recordando las primeras palabras del Papa desde el balcón de la basílica de San Pedro: «La paz sea con todos vosotros». En este sentido, don Abilio señaló la necesidad de promover la paz en un mundo en el que, afirmó, «cada vez hay más guerras».
Elegir amar y elegir comunidad
Por su parte, la directora de Cáritas Diocesana, Conchi Aranguren, presentó el sentido de la campaña de este año, que no quiere quedarse en un eslogan, sino convertirse en una llamada directa a la acción. «Elegir amar y elegir comunidad es una decisión diaria que cambia la vida de las personas y de la sociedad entera», explicó.
Aranguren señaló que la campaña nace ante una realidad social marcada por la desigualdad, la soledad no deseada, la precariedad y la exclusión. Desde la experiencia cotidiana de Cáritas en parroquias, despachos de acogida, barrios, centros de día, residencias y espacios de acompañamiento, afirmó que son muchas las personas que viven sin vivienda digna, sin empleo, con deudas, en situación administrativa vulnerable o con la sensación de no contar para nadie.
Ante esta realidad, Cáritas propone «no pasar de largo» y elegir una forma concreta de vivir: acercarse, escuchar, acompañar y cuidar. «Elegir amar significa poner en el centro a las personas, reconocer su dignidad, acercarnos sin juzgar, cuidar y acompañar», afirmó la directora diocesana. Junto a ello, insistió en la necesidad de elegir comunidad, porque «nadie se salva solo» y porque frente al individualismo y al aislamiento es necesario reconstruir vínculos de fraternidad.
La campaña recuerda también que el Corpus Christi es una llamada a compartir la vida, el tiempo y los bienes. La caridad, explicó Aranguren, no se queda dentro de los templos, sino que sale al encuentro de la vida real y de las personas concretas. Por eso, Cáritas invita a revisar los estilos de vida personales y comunitarios para que sean más coherentes con el Evangelio y con la realidad de quienes más sufren.
Durante su intervención, la directora de Cáritas también presentó el cartel de la campaña, en el que aparece una escena de trabajo compartido entre personas de distintas edades y procedencias. La imagen, explicó, recuerda los salones de tantas parroquias en los que agentes de Cáritas y participantes trabajan juntos. La mano extendida que aparece en el cartel es, en este sentido, una invitación a incorporarse a la tarea común.
La campaña resume este compromiso: «No siempre podemos cambiar el mundo. Pero sí podemos elegir cómo vivir en él». Desde ahí, Cáritas llama a hacer visible la solidaridad con gestos concretos, cercanos y cotidianos: escuchar, acompañar, tender puentes, generar espacios de diálogo y construir relaciones de paz y amabilidad.
Actividades de la campaña
Después de Aranguren intervino la secretaria general de Cáritas Diocesana, María Dolores Olmedo, que detalló las actividades que se llevarán a cabo en torno al Día de Caridad del domingo 7 de junio. Durante las próximas dos semanas, las Cáritas de la diócesis organizarán acciones de sensibilización, información, encuentro, oración y celebración.
En muchas localidades se instalarán pancartas y banderolas en la calle para recordar la celebración del Corpus Christi, además de la participación de Cáritas en las procesiones junto al resto de la comunidad cristiana. También se colocarán mesas informativas y petitorias en distintos municipios, entre ellos Valdepeñas, Ciudad Real, Puertollano, Argamasilla de Calatrava, Tomelloso, Bolaños de Calatrava, Brazatortas, La Solana, Herencia, Miguelturra, Argamasilla de Alba, Almodóvar del Campo, Almagro, Corral de Calatrava, Daimiel o Aldea del Rey.
Entre las iniciativas locales, Olmedo destacó la II Semana de Caridad de Puertollano, que se celebrará del 1 al 7 de junio. Comenzará el lunes 1 de junio con una charla en el salón de actos del CEPA sobre la atención a personas migrantes en Cáritas Diocesana de Ciudad Real, bajo el título «Construyendo convivencia». El viernes 5 de junio, a las 20:00 horas, tendrá lugar una vigilia arciprestal del Corpus Christi en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Puertollano. Además, durante toda la semana se visitarán colegios e institutos para sensibilizar a niños y jóvenes.
También en Piedrabuena se celebrará una vigilia de oración en la parroquia y una charla, el martes 2 de junio a las 20:00 horas, sobre la regularización extraordinaria como camino hacia la dignidad. En Valdepeñas, la Semana de la Caridad incluirá una charla en la parroquia de la Asunción sobre los fundamentos de la caridad, la caridad celebrada y la caridad hecha vida, a cargo del sacerdote Joaquín Gutiérrez Villar.
María Dolores Olmedo subrayó que todas estas actividades quieren mostrar a Cáritas como una comunidad que acompaña y se abre a todos, haciendo partícipes de la Buena Noticia a quienes se acercan a ella. «El amor al otro por ser quien es nos mueve a buscar lo mejor para su vida», recordó, señalando que solo desde esta forma de relacionarnos será posible una amistad social que no excluya a nadie y una fraternidad abierta a todos.
Con esta campaña, Cáritas Diocesana de Ciudad Real invita a todos los ciudadanos a sumarse, cada uno desde sus posibilidades, al compromiso con las personas más vulnerables: a través del voluntariado, la colaboración económica, la sensibilización social o los pequeños gestos cotidianos que construyen comunidad. Porque elegir amar y elegir comunidad, como recuerda la campaña, es una decisión cotidiana capaz de transformar vidas y construir esperanza.