Manos Unidas presentó la LXVII Campaña contra el Hambre

El Obispado de Ciudad Real acogió el 2 de febrero la presentación de la LXVII Campaña contra el Hambre de Manos Unidas, que este año se desarrolla bajo el lema «Declara la guerra al hambre». En el acto intervinieron el presidente de Manos Unidas Ciudad Real, Juan de Dios Rojo, que comenzó a ejercer su cargo a finales del pasado año, y la misionera María Milagros Sanz Eslava, del Instituto Secular Vita et Pax.
 
Juan de Dios Rojo explicó que la campaña invita a reflexionar sobre la paz como camino imprescindible para combatir el hambre, la pobreza y la desigualdad. Recordó que este lema remite a los orígenes de Manos Unidas, cuando en 1955 las mujeres de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas declararon la guerra al hambre, un compromiso que dio lugar al nacimiento de la organización en 1959. «Sesenta y siete años después —señaló— esta batalla sigue siendo plenamente actual».

Durante su intervención, el presidente ofreció algunos datos que muestran la gravedad de la situación mundial: actualmente existen 59 conflictos armados activos, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial; 78 países están involucrados en guerras fuera de sus fronteras; 1.100 millones de personas viven en extrema pobreza y 52 millones de niños y niñas no están escolarizados en países en conflicto. A ello se suma que la inversión global en construcción de paz apenas representa el 0,52 % del gasto militar mundial, que alcanzó la cifra récord de 2,7 billones de dólares.

En este contexto, Juan de Dios Rojo subrayó que, junto a la violencia directa de los conflictos, existen otras formas de violencia más silenciosas, pero igualmente devastadoras, como la pobreza, el hambre, la exclusión y la desigualdad, así como una violencia cultural que las justifica, manifestada en el racismo, la xenofobia y las discriminaciones. Recordó también palabras del papa León XIV: «Ninguna victoria armada podrá compensar el dolor de las madres, el miedo de los niños y el futuro robado».

Manos Unidas, afirmó, mantiene la convicción de que «combatir la pobreza es construir la paz». Por ello, la campaña de este año se articula en tres ejes fundamentales: visibilizar los conflictos olvidados que no ocupan las portadas; promover un concepto de paz que vaya más allá de la ausencia de guerra y garantice condiciones de vida dignas; e impulsar la educación para la paz basada en la fraternidad, la justicia social y el cuidado de la creación.

En cuanto al trabajo concreto de la organización, explicó que Manos Unidas actúa desde dos ámbitos complementarios: la educación para el desarrollo en España, con actividades de sensibilización en colegios, parroquias y grupos, y los proyectos de cooperación al desarrollo. En 2024, la entidad apoyó 575 proyectos en 53 países, especialmente en zonas afectadas por conflictos, con iniciativas centradas en la acción humanitaria, la atención a víctimas de la violencia —especialmente infancia y mujeres—, la reconstrucción de infraestructuras y la prevención de nuevos conflictos mediante el desarrollo.

La misionera María Milagros Sanz Eslava, miembro del Instituto Secular Vita et Pax, compartió su experiencia misionera en Ruanda, donde trabaja desde los años sesenta, y destacó el apoyo constante de Manos Unidas a lo largo de décadas. Recordó que ya en 1967 la organización respaldó los primeros proyectos en la zona, como la construcción de un hospital y una maternidad, así como infraestructuras básicas como el acceso al agua. Subrayó que la colaboración de Manos Unidas ha sido clave para mejorar las condiciones de vida de las comunidades más vulnerables y para sostener proyectos que contribuyen a combatir la pobreza, el hambre y la desigualdad, especialmente en un país marcado por los conflictos y con una población mayoritariamente joven.

En la presentación se dio a conocer el programa de actividades de la Campaña 67 en la diócesis de Ciudad Real. El viernes 6 de febrero se celebrará el Día del Ayuno Voluntario, invitando a toda la diócesis a ayunar solidariamente y donar lo ahorrado, con un acto especial y la lectura del Manifiesto del Hambre. El domingo 8 de febrero tendrá lugar la Jornada Nacional, con colecta imperada en todas las parroquias, testimonios misioneros en distintas localidades y la retransmisión de la misa por La 2 de TVE a las 10:00 horas. Además, se desarrollarán otras iniciativas como cenas del hambre, la Operación Bocata en centros educativos y encuentros formativos con la misionera en diversas comarcas.