«Alma de pastor», un retrato del episcopado de Rafael Torija

El aula magna del Seminario de Ciudad Real acogió en la tarde del miércoles 14 de enero la presentación del libro Alma de pastor, sobre el episcopado de Rafael Torija de la Fuente en la Diócesis de Ciudad Real, obra del sacerdote, historiador y profesor Francisco Manuel Jiménez Gómez. El volumen, publicado por el Instituto de Estudios Manchegos, ofrece un estudio del ministerio episcopal de quien fue el último obispo prior de las Órdenes Militares y el primer obispo diocesano de Ciudad Real.

La presentación comenzó con la intervención del presidente del Instituto de Estudios Manchegos, Alfonso Caballero Klink, quien subrayó la importancia de la conmemoración de los 150 años del priorato de Ciudad Real y el valor de una publicación que ayuda a comprender un periodo decisivo de la historia eclesial de la provincia.

A continuación, tomó la palabra el vicario general de la diócesis, Jesús Córdoba Ortega, que saludó a los presentes en nombre del obispo de Ciudad Real, don Abilio Martínez Varea, quien no pudo asistir al acto. En su intervención recordó que la presentación del libro se inserta en los actos conmemorativos del 150 aniversario de la erección del Obispado-Priorato de las Ordenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.

El vicario subrayó que la historia de la diócesis no comienza ni con el actual ministerio episcopal ni con su constitución como diócesis en 1980, sino que hunde sus raíces en siglos de fe y testimonio cristiano. En este contexto, afirmó que el libro de Francisco Manuel Jiménez «saca del tesoro valioso de nuestra Iglesia particular un trozo de su historia más reciente: el ministerio pastoral de don Rafael Torija de la Fuente», un episcopado largo y decisivo que tuvo como uno de sus grandes retos la implantación del Concilio Vaticano II en la diócesis.

Jesús Córdoba explicó en que la obra no debe leerse como un simple homenaje, sino como «la respuesta de toda una Iglesia particular, con su obispo a la cabeza, a los desafíos de un tiempo social, político y económico complejo», una experiencia que puede resultar inspiradora para la Iglesia actual, llamada también a anunciar el Evangelio con fidelidad creativa. En este sentido, invitó especialmente a sacerdotes jóvenes y seminaristas a acercarse al libro «para aprender de lo antiguo» y evitar «un adanismo soberbio que piensa que lo de atrás no vale».

«Hablar de un pastor»

La intervención del autor permitió profundizar en el contenido y el sentido de la obra. Francisco Manuel Jiménez comenzó agradeciendo la acogida institucional y personal recibida, y aclaró desde el inicio que el libro no es una biografía de don Rafael Torija, sino un estudio de su ministerio episcopal en la diócesis durante casi 27 años.

El autor explicó que el interés del trabajo radica, entre otros aspectos, en el hecho de que don Rafael fuera «el último obispo-prior y el primer obispo diocesano», una circunstancia que resume bien la transición histórica vivida por la Iglesia en Ciudad Real. Además, destacó su papel fundamental en la recepción e implantación del Concilio Vaticano II, gracias a un talante «moderado y afable» que le permitió aunar voluntades y guiar a la diócesis en un proceso de profunda transformación pastoral y estructural.

Jiménez Gómez subrayó también la importancia de la colegialidad sacerdotal y la corresponsabilidad pastoral, dimensiones que don Rafael promovió de forma decidida y que se concretaron en la creación y dinamización de consejos diocesanos como espacios reales de reflexión y discernimiento. En este sentido, el autor destacó la riqueza documental de las actas recogidas en el Boletín Oficial del Obispado, que permiten conocer la «intrahistoria» de los debates, tensiones y decisiones que configuraron la diócesis actual.

Otro de los rasgos esenciales del episcopado de don Rafael fue su impulso decidido a la corresponsabilidad de los laicos, a quienes consideró verdaderos agentes de la acción pastoral. En este contexto, promovió estructuras novedosas para la época, como el Consejo Diocesano de Pastoral con amplia presencia seglar y elevó el Secretariado de Apostolado Seglar a delegación, encargándola a un seglar.

El autor justificó el título del libro, Alma de pastor, afirmando que hablar de don Rafael es, en definitiva, «hablar de un pastor», atento a todos los ámbitos de la vida diocesana y cercano a las personas y realidades concretas de su tiempo. Como expresión del espíritu que animó su ministerio, recordó un texto de san Pablo que don Rafael citaba con frecuencia: «Amándoos a vosotros, querríamos daros no solo el Evangelio de Dios, sino incluso nuestro propio ser, porque habéis llegado a sernos muy queridos».

La obra de Francisco Manuel Jiménez Gómez y su labor de investigación y divulgación contribuyen a preservar la memoria de un periodo clave de la historia reciente de la Iglesia en Ciudad Real, ofreciendo claves de discernimiento para el presente y el futuro pastoral de la diócesis.