Fechas de Ejercicios Espirituales 2022-2023

El equipo de Ejercicios Espirituales de la diócesis ha elaborado el calendario para este curso 2022-2023, ofreciendo de nuevo retiros de un día y de un fin da semana, así como los Ejercicios Espirituales de agosto.

Como novedad para este curso, los encuentros tendrán lugar en el Seminario Diocesano, que habilitará parte de las habitaciones como casa de espiritualidad.

Se trata de espacios y tiempo con preparación y con un equipo de sacerdotes especializados que nos enseñarán a orar, orando. Es la posibilidad de cambiar el ritmo para caminar, en silencio, al ritmo de Dios ,varios fines de semana al año.

Estos retiros y ejercicios espirituales, siempre con la ayuda de la metodología de san Ignacio, pretenden ayudarnos a interiorizar el Evangelio como don y tarea, ayudando a vivir la relación con Dios en la vida cotidiana.

No es necesario el compromiso de participar en todas las fechas que se proponen, aunque quien empieza estas experiencias suele repetir siempre que puede. Están dirigidos tanto a jóvenes como a adultos, abiertos a todos.

Fechas de retiros y ejercicios

Fines de semana. Desde el viernes a las seis de la tarde hasta la comida del domingo, en la casa de espiritualidad del Seminario Diocesano con habitación individual con baño.

  • Del 30 de septiembre al 2 de octubre de 2022.
  • Del 10 al 12 de febrero de 2023.
Precio: 80 €.

Retiros de una jornada. De diez de la mañana a siete de la tarde, en la casa de espiritualidad del Seminario Diocesano.
  • Retiro de Adviento: 3 de diciembre de 2022.
  • Retiro de Cuaresma: 11 de marzo de 2023.
  • Retiro de Pascua: 22 de abril de 2023.
Precio: 20 €.

Ejercicios Espirituales de cinco días completos en verano: fecha y lugar por determinar.

Modo de inscripción

La inscripción a cualquiera de los encuentros se hace a través del correo electrónico ejercicios@diocesisciudadreal.es indicando la fecha a la que desean apuntarse, nombre y apellidos y teléfono.

¿Y después?

Con los Ejercicios Espirituales y retiros se va adquiriendo un hábito de oración que ayuda a profundizar en la relación con Dios en la vida cotidiana. Se suele esperar una nueva experiencia, un nuevo encuentro que cada vez será más habitual en la rutina.