Los profesores de Religión reciben la «missio»

La capilla mayor del Seminario Diocesano acogió el sábado 26 de septiembre la misa de envío de los maestros y profesores de Religión Católica de la provincia, una celebración en la que los docentes renovaron la misión que reciben de la Iglesia para desarrollar su tarea en el ámbito educativo.

La misa fue presidida por el obispo de Ciudad Real, don Abilio Martínez Varea, y concelebrada por varios sacerdotes docentes de la diócesis y por el nuevo rector del Seminario, Felipe Muñoz. La celebración, preparada por la Delegación Diocesana de Enseñanza, contó con la presencia de su delegado, Pablo Rodríguez Cabanillas, y reunió a numerosos maestros y profesores, que llenaron la capilla del Seminario. Algunos de ellos formaron también el coro que acompañó la misa.

Durante la celebración tuvo lugar el rito del envío. Todos los profesores y maestros de Religión respondieron a las preguntas formuladas por el obispo, expresando su disposición a asumir la misión que la Iglesia les confía en el ámbito escolar. Como signo de este envío, algunos de ellos recibieron el documento de la missio en representación del conjunto de los docentes.

En la homilía, don Abilio recordó que se trataba del «día de la misión, el día del envío». A partir de la llamada del profeta Isaías —«Aquí estoy, mándame»— y del mandato de Jesús a sus discípulos —«Id y haced discípulos de todos los pueblos»—, don Abilio explicó el sentido de la tarea de los profesores de Religión.

«Sois llamados y enviados por Dios para hacer presente a Jesucristo, su persona y su mensaje, en el mundo educativo». Una presencia que se realiza con la misma preparación y exigencia académica que el resto de los docentes, pero con la formación específica necesaria para impartir Religión Católica.

Don Abilio se refirió a las dificultades que encuentran los profesores de Religión en su tarea, tanto por la situación de esta asignatura dentro del sistema educativo como por la diversidad de los propios alumnos: algunos con una fe viva, otros con preguntas, otros indiferentes y también quienes apenas tienen conocimiento del evangelio.

Ante esta realidad, insistió en la importancia de mantener la vinculación con la Iglesia diocesana y con la Delegación de Enseñanza. «Estar unidos a la Delegación Diocesana, a través de las diferentes actividades que hacéis, nos hace más fuertes, nos da fortaleza y nos hace más fuertes como cristianos, como maestros y también ante la sociedad», señaló.

El obispo recurrió al «Decálogo del maestro» de la escritora y pedagoga chilena Gabriela Mistral para destacar algunos rasgos fundamentales de la vocación educativa. El primero de ellos fue el amor a los alumnos: «Ama. Si no puedes amar, no enseñes a niños». Don Abilio puso como ejemplo la importancia de la escucha y de que los alumnos puedan sentirse queridos y acompañados por sus educadores.

También recordó otra de las recomendaciones de Mistral: «Maestro, sé fervoroso». Aplicándolo específicamente a los docentes de Religión, señaló que no basta con la preparación académica, sino que es necesario vivir personalmente aquello que se transmite. «No es una clase de historia de las religiones, es una clase de Religión Católica», dijo, animando a presentar a Jesucristo «con fuego en el corazón».

El obispo destacó la importancia de la formación permanente: «Para dar hay que tener mucho», e insistió en la necesidad de permanecer vinculados a la Iglesia y de cuidar la propia preparación.

Finalmente, don Abilio recordó que la enseñanza no debe entenderse únicamente como un trabajo, sino como un servicio, y volvió a la idea que había presidido toda la celebración: «Sois llamados por Dios y enviados por Dios, a través de la Iglesia, al mundo educativo».

Concluyó deseando a los profesores un curso fructífero y animándolos a entregar lo mejor de sí mismos en la educación y la enseñanza de los alumnos que cada año les confían sus familias.

Más de 200 docentes en la provincia

Más de 200 docentes, entre maestros y profesores, imparten Religión Católica con vocación, rigor y profesionalidad en los centros de enseñanza infantil, primaria y secundaria de la provincia. Más del 70 % del alumnado elige estudiar esta asignatura en los colegios e institutos públicos, un porcentaje que se eleva si sumamos los centros privados y concertados.