No tener casa mata. ¿Y tú que dices? Di basta. Nadie sin hogar

Cáritas Diocesana de Ciudad Real ha presentado esta mañana la Campaña por las personas sin hogar, este año con el lema No tener casa mata. ¿Y tú que dices? Di basta. Nadie sin hogar.

Este año, en el que se celebran 28 años de campaña, se continúa con el trienio en el que los objetivos son continuar haciendo énfasis en los derechos básicos que todo ser humano tiene por el hecho de serlo. Junto a otras entidades que trabajan con estas personas, Cáritas se propone trabajar «desde la afirmación de que el derecho humano a la vivienda es un hecho inalienable para la construcción del valor de la dignidad como principal clave en el acompañamiento a las personas en situación de exclusión social grave», explican.

En la presentación, en la que han intervenido el secretario general de Cáritas Diocesana, Ángel Ruiz Moyano de la Torre y la coordinadora del Programa Sin Hogar en nuestra diócesis, Mª Carmen Nieto León, se ha recalcado cómo la pandemia ha nos ha recordado que el hogar es «el primer escudo social para la protección individual y colectiva».

En este sentido, Cáritas continúa explicando que la vivienda es un derecho humano básico que se construye junto al resto de derechos humanos: «Entender, desde las políticas sociales, que un hogar va más allá de un techo, que implica una forma de relacionarnos, de tener una serie de necesidades básicas cubiertas, o, incluso, de poder participar de una comunidad, supondría un salto cualitativo en los ejercicios de apoyo e intervención social que permitiría acompañar en el ejercicio de un proceso de inclusión».

Los datos del problema en España

Según el VIII Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en España de la Fundación FOESSA, recoge que casi 800.000 hogares y 2,1 millones de personas sufren situaciones de inseguridad en la vivienda. Además, alrededor de 1.300.000 hogares y 4,6 millones de personas sufren situaciones de inadecuación en la vivienda. Y alrededor de 150.000 hogares y medio millón de personas sufren situaciones simultáneas de inseguridad e inadecuación en la vivienda.

En el reciente informe del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas de junio de 2020, La Crisis de la COVID19: El primer impacto en las familias acompañadas por Cáritas, se refleja cómo la crisis de la COVID19 ha provocado que más de 700.000 personas, un 49,2% de los hogares acompañados por Cáritas no puedan hacer frente a los pagos de hipoteca o alquiler. Por otro lado, una de cada cuatro familias (24%) atendidas por Cáritas puede verse obligada a tener que abandonar su vivienda.  

El mejor modo de luchar contra el sinhogarismo es la prevención

La prevención del sinhogarismo consiste esencialmente en anticiparse a la pérdida del hogar y a las situaciones de calle. Para ello son necesario programas e intervenciones que refuercen los recursos con que cuentan las personas (económicos, sociales, relacionales, institucionales, psicológicos y motivacionales), evitando situaciones de riesgo y de mayor vulnerabilidad.

En este sentido, se hace necesario insistir en la necesidad de trabajar y acompañar situaciones como la prevención de desahucios, una intervención temprana en situaciones de ruptura familiar, asegurar un alojamiento tras la salida de una institución o la expulsión de la vivienda, etc. Para ello, es fundamental la prevención a través de políticas públicas de bienestar, protección social, vivienda, educación, empleo, etc., que garanticen el acceso y ejercicio de derechos fundamentales.

Llegado el caso, una vez que los mecanismos de protección han fallado y la persona o familia se encuentran en situación de sin hogar, es necesario activar los recursos necesarios que eviten que dicha situación se consolide, reduciendo su duración y sus formas más severas. Se intentarían evitar situaciones de cronicidad y favorecer cuanto antes procesos de recuperación e inclusión.

El objetivo último es que toda persona viva con dignidad, en un hogar propio, permanente y en paz.
 
El trabajo en nuestra diócesis

En el año 2019 el Programa de Atención a Personas sin Hogar tuvo un coste de 1.421.738,91 € y por ello, Cáritas Diocesana de Ciudad Real quiere hacer llegar su agradecimiento a las administraciones públicas e instituciones privadas que financian este programa y especialmente a los donantes anónimos y a la comunidad cristiana en general, que con sus aportaciones a través del Signo Permanente de Solidaridad han hecho posible que Cáritas pueda seguir trabajando con las Personas Sin Hogar.

Además, hay que añadir a estos recursos económicos invertidos, los recursos humanos. El trabajo no cuantificable de los 118 voluntarios que desarrollan su trabajo en este programa, así como la dedicación generosa, apoyo y buen hacer de los 30 liberados del Programa.

Se puede hacer una donación en los siguientes números de cuenta, indicando en el concepto Sin Hogar:

Unicaja: ES26 2103 0439 6200 3045 4469
Globalcaja: ES66 3190 2082 2220 0971 2221
Bankia: ES25 2038 3300 3060 0002 9842
Liberbank: ES16 2048 5044 9734 0001 8898

 
Los datos sobre las personas atendidas

En el año 2019 se acompañó a 1.407 personas, realizando 1.814 atenciones. Estos números nos muestran cómo las personas que se encuentran en esta situación están privadas de sus derechos y su dignidad, viendo sus sueños rotos, sin oportunidades, con salud deteriorada…

De estas 1.407 personas, 990 han sido atendidas en los centros y 417 en los puntos de información.

Los puntos de información ofrecen servicio de orientación a la persona, además de cubrir sus necesidades básicas y ofrecer la posibilidad de iniciar procesos de recuperación personal y están situados en diversas Cáritas de la Diócesis (Valdepeñas, Campo de Criptana, Manzanares, Socuéllamos, Villarrubia de los Ojos y Tomelloso).

Además, Cáritas ha atendido en 4 centros de atención a personas sin hogar y un piso de autonomía en la provincia, donde se realizan procesos de recuperación personal. Por centros las personas atendidas han sido: en Jericó de Ciudad Real 348 personas; en Samaría, de Alcázar de San Juan 368, 222 en Virgen de Gracia de Puertollano. En el centro de inserción, Casa de Abraham de Daimiel, han continuado su proceso de recuperación 46 personas. Y, por último, en el piso de autonomía de Ciudad Real se ha trabajado con 6 personas.

La mayoría de las personas atendidas son hombres, un 92% frente a las mujeres, un 8%. En cuanto a la procedencia, el 75% han sido españoles y el 25% inmigrantes, dato similar al año anterior, la procedencia de los españoles es, mayoritariamente, de Castilla La Mancha (25%), seguidos de Andalucía (22%) y de Madrid (7%). Los inmigrantes proceden de Europa comunitaria (61%) y países del Magreb y oriente próximo (18%).

Si nos fijamos en la edad, nos encontramos que el mayor porcentaje de las personas atendidas se sitúan en la franja de 26 a 55 años, 43%. Son personas jóvenes con muchas oportunidades si cuentan con apoyo para salir de su situación.
La mayoría tiene estudios primarios (57%), aunque también existen personas que llegan a nuestros centros con estudios superiores (20%) En cuanto al estado civil, un 83% son solteros o separados, con apenas vínculo familiar y social, lo que aumenta el sentimiento de soledad y abandono.

Por otro lado, con 197 personas se ha trabajado más en profundidad, acompañándolas en sus procesos de recuperación y permitiéndoles que tengan acceso a los recursos de la comunidad y facilitándoles la mejora de sus vidas.29 personas han terminado su proceso de recuperación y se han insertado en la sociedad como ciudadanos de pleno derecho. Son muchas las historias y las vidas que han pasado por los recursos durante este año, y mucho el esfuerzo personal que han invertido para intentar cambiar su situación.

Además, con 28 personas se ha realizado trabajo de calle, para llegar a las personas que no van a los centros pero que necesitan apoyos para cambiar su situación.

Durante el tiempo de pandemia los centros han dado cobertura a las personas que nos han llegado, tomando medidas de prevención y en coordinación con la gerencia de centros sociosanitarios.

El trabajo de Cáritas quiere acogerlas, acompañarlas y apoyarlas en el acceso a sus derechos, partiendo de las capacidades y potencialidades que tenemos todas las personas, también las personas sin hogar, dejándoles tener el protagonismo de sus vidas y facilitando desde el principio la participación en sus propios procesos de recuperación.

Para intentar concienciar y hacer ver a la sociedad el rostro y la realidad que viven las personas sin hogar, vamos a desarrollar una serie de actividades en los distintos pueblos de la provincia, de las que cabe destacar el acto online; conectaremos los 4 centros del Área de Inclusión de Cáritas el próximo jueves 22 de octubre a las 12:00 h. el evento se retransmitirá en directo a través del Facebook de Cáritas Ciudad Real. También se va a celebrar una misa en Ciudad Real el día 22 de octubre a las 19: 00 h. en la parroquia de Santo Tomas de Villanueva. Desde ayer, hay una pancarta en el balcón del ayuntamiento de la ciudad que nos recuerda que todos debemos decir basta para que ninguna persona se encuentre en esta situación.
 
Actividades en la diócesis
  • Acto Público que se retrasmitirá por Facebook el 22 de octubre a las 12:00 horas; en el conectaremos todos los centros del Área de Inclusión de Cáritas y leeremos un manifiesto.
  • Colocación de pancarta del 19 al 25 de octubre, balcón del Ayuntamiento de Ciudad Real.
  • Eucaristía en la parroquia de Santo Tomás el 22 de octubre a las 19:00 h.
  • Vídeo sobre la campaña realizado por participantes y que se colgará en las redes el día 25 de octubre
  • Programa de radio sobre la campaña en podcast
  • Programa de Tv donde se explicará el trabajo realizado en los talleres de Casa de Abraham.