La Virgen de la Paz en el Museo Diocesano

La Virgen de la Paz es una pequeña escultura de rasgos románico-góticos que pertenece a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Consolación de Ballesteros de Calatrava (Ciudad Real). Puedes visitarla en el Museo Diocesano.

A continuación, el texto explicativo de la imagen por parte de Ana María Fernández Rivero.

La “Virgen de la Paz” una pequeña escultura de rasgos románico-góticos pertenece a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Consolación de Ballesteros de Calatrava (Ciudad Real).

Las primeras noticias que tenemos de ella son de 1575 escritas en las Relaciones topográficas de Felipe II:

… En Roldán que es la dehesa de la Encomienda hay una capilla dedicada a Nuestra Señora de la Paz a la que se le tiene mucha devoción y en nuestros tiempos se la ha visto hacer milagros…

Desde esta fecha no existen noticias relevantes hasta que en el año 2017, con motivo de una exposición que preparaba la parroquia de Nuestra Señora de la Consolación para la conmemoración del IV centenario de la muerte del Beato Fernando de Ayala, patrón de Ballesteros de Calatrava, se descubrió la “Virgen de la Paz”, de características románico-góticas bajo las vestimentas de la que hasta ese momento fue la “Virgen de la Esperanza”, una imagen vestidera de mayores dimensiones, brazos y pelo natural que se exponía al culto en una de las naves de la iglesia.

Rasgos estilísticos  e Iconográficos

La talla  de “La Virgen de Paz” ( la Virgen María con el Niño Jesús) en madera dorada y policromada de 70 cm de alto, correspondería iconográfica y estéticamente con la tipología de Virgen románico-gótica, con rasgos más característicos del periodo gótico, según los modelos iconográficos que llegaban a Occidente desde Bizancio aproximadamente entre los s. XII al XIV.
En esta época de transición la imagen muestra características románicas tales como los ropajes de la Virgen, tallados con pliegues muy rectos y geométricos, y la mano del Niño Jesús, desproporcionada con respecto al tamaño del cuerpo, quizás para resaltar la importancia de su bendición y por tanto su carácter sagrado, recordemos que la importancia de las imágenes era simbólica y conceptual.

La talla muestra a Nuestra Señora en Magestad como trono del Niño siguiendo la tradición iconográfica románica de la Theotokos; Sin embargo, su tardía cronología dentro del estilo, ya entrando en el periodo Gótico, se manifiesta en la colocación del Niño sobre la rodilla izquierda de la Virgen y ligeramente ladeado rompiendo con ello la simetría y frontalidad de las imágenes románicas anteriores. Con la mano derecha (actualmente desaparecida en esta imagen) podía señalar al Niño (señalando al espectador el camino de la salvación) o podía ofrecer una flor o fruto como alegoría de la nueva Eva. Suele presentar un aire más dulcificado por la sonrisa de la Madre y hay una mayor búsqueda de belleza sentimental. El Niño normalmente bendecía con una mano y con la otra sostenía un libro (símbolo de la divina sabiduría de Cristo) o una esfera (símbolo de poder y eternidad) y con los pies desnudos.
La Virgen está sobre una base cuadrada que presenta una inscripción lateral y frontal, por lo que ya empiezan a trabajarse los laterales como una parte más del conjunto.

Por tanto, la colocación del Niño en el lado izquierdo, los gestos más dulcificados e incluso elementos más humanos como los rizos dorados del pelo y las miradas hacia el espectador, pueden hacernos avanzar un poco a la época gótica. Hieratismo, frontalidad y rigidez, a la par que rasgos más naturalistas y humanizados que marcan la transición al gótico.

Desconocemos si portarían corona en origen. Actualmente la Virgen tiene una corona de fabricación posterior y el niño no lleva corona.

Iconográficamente además de madre de Dios (Recordemos el gran fervor por estas imágenes del hombre medieval, la Virgen y el Niño infundían respeto y todos los vecinos esperaban recibir sus favores porque lo más importante de sus vidas era su fe), esta imagen representa a la “Virgen de la Paz”, cuya advocación se remonta al último cuarto del siglo XI.


…“Corría el año 1085, y en Toledo acababa de reiniciarse una encarnizada lucha por la posesión de la Catedral entre los mahometanos, que querían conservarla como mezquita, y los cristianos, que estaban decididos a recuperarla como catedral, cuando milagrosamente los jefes musulmanes decidieron devolverla a los seguidores de Cristo. Era la víspera del 24 de enero, al día siguiente con solemnes cultos la Madre de Dios era aclamada como Nuestra Señora de la Paz. Desde entonces, primero toda España y después América, fueron reconociendo con gratitud este título a la Santísima Virgen.”

Tras su restauración, en el trono de la Virgen han aparecido unas letras que sufren bastante deterioro lo que complica  la legibilidad de la inscripción en su conjunto.

Mensaje
María siempre nos lleva a Jesús. Es una mujer de fe, una verdadera creyente.
Papa Francisco
 
Ana María Fernández Rivero

Horario del museo
  • De martes a viernes, de 9:30 a 14:00 horas. 
  • Los sábados, de 10:00 a 12:00 horas.
  • Día de cierre: lunes.
Es posible realizar una visita guiada concertando una cita previamente.El acceso al museo se permite hasta media hora antes del cierre, mientras que el desalojo de las salas comienza 10 minutos antes del cierre.
 

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